"Todo mundo miente y no tengo que preguntarle al paciente si lo hace, asumo que ya lo hace".
Tal y como lo dice el querido Dr. Gregory House, que aunque sea un personaje 'ficticio', nos demuestra la realidad en la que muchos vivimos; al final no importa cuantas palabras salgan de la boca, pues aunque no lo queramos... todos mienten.
Pero esta entrada no es para hablar sobre el daño que causan las mentiras ni mucho menos exponer algo que ya todos sabemos (que todos mienten), ésto es mas que nada un escrito personal que puede no tener relevancia para los demás... aunque eso no me importa, no pretendo darles gusto.
A lo largo de estos últimos años he descubierto que tengo una especie de habilidad para "detectar" mentiras, no es algo que cuente o haga saber pero si lo combinamos con el hecho de ser empático pues, creánme que en ocasiones no me agrada mucho hablar seriamente con alguien o verlo a los ojos para descubrir que algo que me dice es una total mentira, sobre todo un sentimiento de afecto o una disculpa... jo, se puede decir que la hipocresía no sirve contra mí, puedo saber a la primera cuando me mienten.
Ese es el punto de esto, no sé cómo empezó todo, pero desde que mi empatía se fue desarrollando, sé detectar no sólo las mentiras, sino también cuando alguien tiene malas intenciones conmigo o cuando son honestos en realidad; a pesar de que mi carrera no es en la rama artística, tengo nociones de actuación gracias a que estuve un poco tiempo en un grupo de arte... creo que eso me ha ayudado a saber con certeza quién puede mentirme, puesto que todos los actores son unos mentirosos. Sí, lo son, para actuar hay que saber mentir; para que los demás se crean lo que dices debes creerlo primero.
Aunque ese tema tampoco es relevanta en este aspecto. Como sea, me considero una persona fría en cuanto a demostrar sentimientos y que éstos me hagan daño, es difícil que llore al ver una película a la que muchos consideren triste, si las actuaciones me convencen (vaya, también puedo ver "falsos" actores) puedo sentir algo de lástima por el personaje o la situación que vive... pero de eso a derramar una lágrima, nunca.
Sin embargo, el aspecto de ser una persona "fría" me ha servido para saber con mejor facilidad quién miente, para ello debo sentir empatía por esa persona, si no la llego a sentir entonces sé que algo anda mal y es ahí donde comienza mi observación. Quizá algo que muchos se preguntan o han notado, es que no suelo mirar a los ojos cuando hablo o me hablan... algunos piensan que soy muy distraido, otros asumen que no me importa lo que se está hablando; pero la verdad es, que los ojos son el reflejo del alma y esto lo digo en serio, NO me gusta ver a los ojos por mucho tiempo por que sé que puedo ver más allá de lo que aparentan. Hay veces que alguien me dice cosas en buena manera y que me hacen sentir bien, pero cuando lo veo a los ojos me doy cuenta que algunas palabras son falsas, y no es porque esa persona sea hipócrita, sino que en serio no las dice de corazón y sólo lo hace como conzuelo... oh decepción, yo no quiero que me consuelen, yo en verdad quiero que me entiendan.
Se podría decir que soy un 'detector de mentiras' andante, claro que no quiere decir que sabré cuando alguien miente al primer momento en que hablo o algo así, necesito primero una especie de conexión con esa persona, conocerla un poco al menos... aunque claro, al ser empático en ocasiones eso no es necesario; pero realmente no se necesita de estas cualidades para saber cuando alguien nos miente, hay muchas formas de descubrir una mentira, la verdad siempre sale tarde o temprano... por desgracia conmigo, siempre son tempranas.
En fin, en ocasiones mentir no es algo bueno... mentiría (xD) si digo que no lo he hecho, de hecho la mentira que siempre suelo decir es la más conocida por todos: "¿Todo está bien?... Sí, estoy bien". A veces no queremos preocupar a los demás con nuestros problemas y vaya que en ocasiones cuando digo que estoy bien, en el fondo realmente no lo estoy, suerte que hasta el momento no he conocido a un "detector" como yo para que descubra que miento, pero como digo, en ocasiones una mentira se suelta para no herir los sentimientos de otra persona; el problema radica en cuanto se descubre esa mentira, pero muchas veces uno lo hace porque lo considera correcto, y eso no es pecado.
Pero bueno, con esto no quiero decir que se deba mentir, sólo hay que ser cuidados con lo que decimos y tratar de saber en qué momento una mentira aplica contra nosotros, para no salir heridos cuando la descubramos; aunque es divertido ver como alguien te miente cuando ya sabes la verdad, en ese aspecto me agrada ser empático... pero hay otros en los que lo detesto. Y para finalizar esta entrada dejaré una canción de 30 Seconds to Mars.
Un arco iris que aparece después de una tempestad, por lo regular adorna la frase “Después de la tormenta, viene la calma”; para algunos, ese espectáculo natural puede ser un deleite visual, para otros una mariconada… y para algunos pocos simplemente pasa desapercibido, pobres, la naturaleza es tan bella y nos demuestra fenómenos únicos y el ser humano los desprecia, pero en fin.
A vísperas de navidad, las cosas deben ser algo mejores para muchos, pues es una fecha en donde la convivencia familiar es lo esencial… aunque, bueno, actualmente la mentalidad es diferente y algunos lo toman como buena razón para reunirse con los amigos y salir de fiesta, algunos incluso lo toman como una excusa para beber sin control (?)… de cualquier forma yo siempre paso la Navidad con mi familia, por el simple hecho de que no tengo amigos con los cuales salir en esa fecha… ok, es broma... bueno de hecho no, ahora que lo pienso ninguna de mis amistades, hasta el momento, ha sido de esas que te sacan de casa aunque no quieras; pero en fin, aunque tuviera amistades así, prefiero mil veces estar con la familia.
Bueh, ésta entrada se me ocurrió justo después de ver un arco iris bastante brillante la tarde de hoy justo después de unos minutos de lluvia, y claro, la inspiración también es acompañada mientras escucho canciones de Poets of the Fall, un buen grupo, por cierto.
Pero bueno, el punto es que este texto no tiene una tématica en especial, por lo que no hay tema fijo del cual hablar… aunque, bien podría sacar teorías y un sin fin de mensajes relacionados con un arco iris, no sé, sería como decir que es un símbolo de esperanza y tranquilidad luego de problemas o algo así… aunque bueno, muchos en la actualidad ya lo catalogan como el principal icono gay, no entiendo porqué se les ha dado a la comunidad LGBT el símbolo multicolor, sé que cada color significa algo (eso dicen…), pero tampoco es como para tener una marca o algo por el estilo.
Todos somos seres humanos con diferentes gustos, por lo que no hay necesidad de auto-clasificarse… irónico, los homosexuales luchan por la libertad y que no haya racismo, cuando ellos mismos lo causan entre ellos, ¿será porque se lleva en la sangre la acción de juzgar sin importar lo que seas?Vale, tampoco quiero comenzar a monologar sobre ese aspecto, aunque a pesar de que soy uno de “ellos”, honestamente no apoyo mucho las intenciones de esa comunidad, a veces, me dan pena, pero en fin.
Volviendo al especto inicial de todo esto… yo siempre me he preguntado qué hay al final de un arcoiris, puede que nada, es lo más lógico, pero sería bueno estar en una de las puntas de ese fenómeno… no sé, me gustaría apreciarlo con mis propios ojos y quién sabe, talvez sea verdad que hay una olla de oro como dicen (?).
En fin, la frase “al final del arco iris” sugiere muchas cosas, pero principalmente se recae a una tranquilidad y esperanza. Sobre el asunto de mi amigo, ya se encuentra mejor, lástima que pasará la navidad en el hospital pero bueno, lo que importa es que sigue con vida y que estará con nosotros por un buen tiempo más, y eso me tranquiliza.
En cuanto a mi vida… bueno, sé que las cosas cambian siempre y mantengo mi frente en alto, no espero muchas cosas pues creo mucho en el destino y sé que si me tiene algo preparado, lo dejará salir en su momento… por otro lado, algunas personas consideran que es momento de abrirme al amor, pero yo les digo que no, no pienso en el amor en estos momentos. Claro que como muchos me gustaría estar con alguien y enamorarme, pero bleh, no es algo que me mortifique ni mucho menos que espere con ansias… todo llega a su momento.
Y no sé, puede que al final del arcoiris... me aguarde una sorpresa.
Y volvemos después de una laaaarga ausencia, la Universidad sí que es agotadora y mucho más cuando estás por terminarla... si a eso le agregamos que debes cumplir algunos requisitos para titularte sin problemas pues, el tiempo definitivamente es MUY corto. Por suerte las vacaciones son vacaciones y bueno, un pequeño descanso a todo es muy merecido.
Como sea, este mes navideño se supone que todo debe ser alegría y felicidad, pero... bueno, no en todos radica ese sentimiento; lo irónico es que yo soy una persona muy optimista y alegre y prácticamente decir que no hay felicidad ahora es como un pecado, pero realmente aun la persona más alegre del mundo no está excenta de problemas y de sufrir preocupación.
Recuerdo que había iniciado este blog después de un terremoto que sacudió mi ciudad y que por ende cambió la vida de muchos, de igual forma comenté que sucedió (el desastre) después de haber iniciado un noviazgo... actualizando eso, estoy soltero de nuevo, desde hace más de 3 meses si no me equivoco; pero bueno, ese tema está muerto y ni debo mencionarlo.
El punto ahora es que la felicidad es algo que implica muchas cosas, cosas que la gente en ocasiones no valora y que deja de lado por tener otros intereses. Yo no soy un chico materialista, por lo que las cosas como un auto, una casa, un celular nuevo, un Ipod o ese tipo de artefactos NO me causa felicidad, ni interés... puede ser extraño, pero yo me conformo con cosas más sencillas como mi familia, algo que no se compra ni mucho menos requiere de constante actualización (a menos que nazca un nuevo miembro).
Pero chá, la intención de esta entrada no es esa... si no un punto de desahogo al sentirse inútil ante acciones como saber que uno de tus mejores amigos puede estar entre la vida y la muerte, sin que vos puedas hacer algo al respecto. Ante casos como esos la felicidad no puede fluir como de costumbre, es difícil sonreír cuando en el interior se lleva una preocupación enorme, la angustia de saber si en estos momentos tu mejor amigo está bien o empeora es enorme... pero qué más puede hacer uno, sino mantener la esperanza y ser paciente, y bueno, dejar que el destino haga lo suyo.
Espero que la situación mejore ya que perder a alguien tan importante es muy doloroso, no estoy diciendo que eso suceda, yo sólo pido que haya mejorías pero ciertamente el don del optimismo no funciona en este tipo de casos; se puede pensar que todo irá bien y bla bla bla, es lo que siempre hago, pero... ¿cuál es el lado bueno de saber que alguien importante está en una crisis de vida?
Creo que la vida aún tiene muchas cosas que enseñarme, muchos conocidos se han "quejado" de que una persona no puede vivir sin preocupaciones y ser tan feliz por todo el día... ¿pues qué creen? Yo soy esa persona, pero en estos momentos se ha tomado un descanso, pues no puedo disfrutar de mis actividades ante la preocupación por un ser querido... muy querido. Pero de cualquier forma trato de sonreír, siempre he sonreido ante situaciones críticas y muy malas... y sé que en ésta ocasión no será la excepción; puedo vivir con la esperanza y el optimismo, pero sé que no serán de ayuda para mejorar la situación... ¿cuál es entonces la lección que me puede dejar todo esto? ¿que al final no soy tan frío como creí y que sí me preocupan los demás? Habrá que esperar.
Porque a veces la persona que más conoces... no siempre es la indicada...
Ciertamente esto es algo que todas las personas del mundo han vivido, viven y seguirán viviendo, ya que es algo tan natural como el hecho de respirar, o tan básico como la acción de comer.
Alguna vez se han puesto a pensar, ¿qué tan importante es alguien en su vida? ¿alguien que en tiempo atrás era un completo desconocido? ¿alguien que ignoraban? ¿alguien a quien despreciaban? ¿alguien que provocó que por su cabeza pasara la idea de “yo no le hablo a esa persona”? Hay muchas ideas en cuanto a la idea de ver a un desconocido, ¿pero qué pasa cuando lo vas conociendo? ¿cuando esa persona poco a poco se vuelve importante para ti?
Y no necesariamente lo hablo con respecto al amor, también en sentido de la amistad u otro tipo de relación que se pueda desear. Hace poco escribí una entrada sobre si el ser humano hace las cosas por instinto o porque “extrañamente” está programado… y ahora pregunto, ¿estamos programados para tener compañía? ¿acaso es nuestro instinto estar con alguien? ¿la soledad va en contra de la naturaleza? Es difícil responder, pero fácil ver que la respuesta es “sencilla”.
Pero bueno, el tema es pensar sobre la importancia que le damos a una persona, una importancia en el sentido de que a veces creemos que sin ella no podemos vivir, o que las cosas no serían lo mismo, ya sea por ser nuestro mejor amigo/a, nuestro novio/a, esposo/a, hermano/a, primo/a, padre, madre, etc., aunque sencillamente la familia es importante en muchos aspectos y son personas que irónicamente nunca conocimos por nuestra propia cuenta pero por el simple hecho de estar bajo nuestro hogar se vuelven importantes en cuanto tenemos razón de ser.
¿Pero qué pasa con personas ajenas a nuestra familia? He ahí la cuestión.
Muchos hemos conocido a varias personas con el tiempo, desde vecinos, compañeros de escuela, trabajo, hasta amigos de familiares, todos en alguna ocasión inician como un desconocido más, pero por alguna razón optamos por acercanos a alguien y conocerlo, ¿pero por qué? Realmente ese no es el sentido de esta incógnita, vaya, no hay ninguna a decir verdad… pero llega el momento en el que vas conociendo cada vez más a una persona, que con el tiempo la conviertes en algo importante de ti, y sin esa persona a tu lado es complicado que disfrutes de la vida o del tiempo. ¿Qué harías sin tu mejor amigo? ¿sin tu pareja? ¿cómo vivirías si algún día tu gran y leal amigo rompe su amistad? ¿si el amor de tu vida te abandona?
Entre más alto escalemos, más fuerte será la caída. Entre más tiempo le demos importancia a una persona, más sufrimiento obtendremos cuando algo ande mal o la relación se termine. Y no, el punto no es dejar de darle importancia a una persona, al contario, es hacerla parte de nosotros y que permanezca en nuestra memoria por siempre; pero el detalle es… ¿porqué si algo sale mal no lo volvemos a ver como un desconocido más?
¿Acaso no podemos repetir ese ciclo? Nos encontramos con un desconocido en un salón de clases, por alguna razón le hablamos y poco a poco esa comunicación se vuelve grande a tal grado de formar una buena amistad, una amistad que con el tiempo puede convertirse en la mejor… y en algunos casos, se da un paso más, como el noviazgo o matrimonio, depende de la confianza que se tenga.
¿No es curioso el hecho de que se confíe tan pronto en alguien? Que de la nada aparece una persona a la cual desconocemos, entablamos una comunicación y de alguna forma nace una confianza y un vínculo entre nosotros. Claro, eso no quiere decir que ya sea importante para uno pero es el primer paso para que suceda, ¿de qué depende el saber si será importante o no? De nuestras ideas e interés hacia aquella persona, sólo nosotros (obviamente), decidimos quién es importante y quién no; aunque claro, esto no quiere decir que los demás no sean importantes... pero generalmente las cosas suelen ser así, no todos tienen el mismo "nivel" de importancia.
En fin… ¿qué tan importante se vuelve una persona cuando la conocemos? Eso lo sabe cada uno de nosotros; ¿es tan importante como para que sea algo fundamental de nuestra vida? Eso cada quien lo decide; ¿estamos abiertos para abrirles las puertas a un desconocido? Sí, y ese es el juego de la vida, seguir conociendo personas, volverlas importantes pero tomando en cuenta algo muy importante… que también esa persona nos considere importante para su vida, si las cosas no son así, la amistad no funciona, el noviazgo/matrimonio termina y es donde comienzan los problemas; si nosotros somos la parte que consideramos importante al otro, sufriremos con esa ruptura, y si la otra persona no sufre entonces no hay posibilidad de una reconciliación.
Así que, decide bien a quien vuelves importante para tu vida, podrás tener muchos conocidos, pero sólo pocos pueden ser tus amigos, y de ellos unos cuantos deben ser importantes; al final, los desconocidos no existen, simplemente son personas que nos rehúsamos a conocer y que de alguna manera, juzgamos sin pensarlo, sin saber que alguna de ellas puede ser aquella que estamos buscando.
Ciertamente Samus es una de mis heroínas [?] favoritas de Nintendo y de casi todos los videojuegos. Los juegos de Metroid me gustan demasiado a tal grado que superan (y por mucho) mi gusto hacia los de Pokémon (y eso ya es mucho, pues soy fan de Pokémon a morir!).
Bleh, no hay mucho que decir sobre este nuevo juego, salvo que ya no está a cargo de Retro Studios, sino por Project M (Team Ninja, D-Rockets & Nintendo R&D1); por lo que nos traerá una modalidad de juego diferente... pasando desde el clásico Metroid hasta la vista en primera persona como en la última Saga.
Sobre la historia no se sabe mucho, pero es obvio que se descubrirá durante el juego que la verdad se ve muy interesante y aunque no me agrade mucho usar los comandos del WiiMote, al menos sé que desde ya se está volviendo en uno de mis favoritos. Así que en espera de más información y... ¡aguante Samus!
La que siempre me acompaña, la que siempre está a mi lado. Es mi sombra mi única confidente, la única que me conoce totalmente; es el rastro de mi vida, la imagen de mi ser. Mi sombra, es más que una fase oscura, es el lado frío de mi persona, es la figura opaca de mi interior... pero también, la que me dice si aún estoy con vida.