
Ciertamente esto es algo que todas las personas del mundo han vivido, viven y seguirán viviendo, ya que es algo tan natural como el hecho de respirar, o tan básico como la acción de comer.
Alguna vez se han puesto a pensar, ¿qué tan importante es alguien en su vida? ¿alguien que en tiempo atrás era un completo desconocido? ¿alguien que ignoraban? ¿alguien a quien despreciaban? ¿alguien que provocó que por su cabeza pasara la idea de “yo no le hablo a esa persona”? Hay muchas ideas en cuanto a la idea de ver a un desconocido, ¿pero qué pasa cuando lo vas conociendo? ¿cuando esa persona poco a poco se vuelve importante para ti?
Y no necesariamente lo hablo con respecto al amor, también en sentido de la amistad u otro tipo de relación que se pueda desear. Hace poco escribí una entrada sobre si el ser humano hace las cosas por instinto o porque “extrañamente” está programado… y ahora pregunto, ¿estamos programados para tener compañía? ¿acaso es nuestro instinto estar con alguien? ¿la soledad va en contra de la naturaleza? Es difícil responder, pero fácil ver que la respuesta es “sencilla”.
Pero bueno, el tema es pensar sobre la importancia que le damos a una persona, una importancia en el sentido de que a veces creemos que sin ella no podemos vivir, o que las cosas no serían lo mismo, ya sea por ser nuestro mejor amigo/a, nuestro novio/a, esposo/a, hermano/a, primo/a, padre, madre, etc., aunque sencillamente la familia es importante en muchos aspectos y son personas que irónicamente nunca conocimos por nuestra propia cuenta pero por el simple hecho de estar bajo nuestro hogar se vuelven importantes en cuanto tenemos razón de ser.
¿Pero qué pasa con personas ajenas a nuestra familia? He ahí la cuestión.
Muchos hemos conocido a varias personas con el tiempo, desde vecinos, compañeros de escuela, trabajo, hasta amigos de familiares, todos en alguna ocasión inician como un desconocido más, pero por alguna razón optamos por acercanos a alguien y conocerlo, ¿pero por qué? Realmente ese no es el sentido de esta incógnita, vaya, no hay ninguna a decir verdad… pero llega el momento en el que vas conociendo cada vez más a una persona, que con el tiempo la conviertes en algo importante de ti, y sin esa persona a tu lado es complicado que disfrutes de la vida o del tiempo. ¿Qué harías sin tu mejor amigo? ¿sin tu pareja? ¿cómo vivirías si algún día tu gran y leal amigo rompe su amistad? ¿si el amor de tu vida te abandona?
Entre más alto escalemos, más fuerte será la caída. Entre más tiempo le demos importancia a una persona, más sufrimiento obtendremos cuando algo ande mal o la relación se termine. Y no, el punto no es dejar de darle importancia a una persona, al contario, es hacerla parte de nosotros y que permanezca en nuestra memoria por siempre; pero el detalle es… ¿porqué si algo sale mal no lo volvemos a ver como un desconocido más?
¿Acaso no podemos repetir ese ciclo? Nos encontramos con un desconocido en un salón de clases, por alguna razón le hablamos y poco a poco esa comunicación se vuelve grande a tal grado de formar una buena amistad, una amistad que con el tiempo puede convertirse en la mejor… y en algunos casos, se da un paso más, como el noviazgo o matrimonio, depende de la confianza que se tenga.
¿No es curioso el hecho de que se confíe tan pronto en alguien? Que de la nada aparece una persona a la cual desconocemos, entablamos una comunicación y de alguna forma nace una confianza y un vínculo entre nosotros. Claro, eso no quiere decir que ya sea importante para uno pero es el primer paso para que suceda, ¿de qué depende el saber si será importante o no? De nuestras ideas e interés hacia aquella persona, sólo nosotros (obviamente), decidimos quién es importante y quién no; aunque claro, esto no quiere decir que los demás no sean importantes... pero generalmente las cosas suelen ser así, no todos tienen el mismo "nivel" de importancia.
En fin… ¿qué tan importante se vuelve una persona cuando la conocemos? Eso lo sabe cada uno de nosotros; ¿es tan importante como para que sea algo fundamental de nuestra vida? Eso cada quien lo decide; ¿estamos abiertos para abrirles las puertas a un desconocido? Sí, y ese es el juego de la vida, seguir conociendo personas, volverlas importantes pero tomando en cuenta algo muy importante… que también esa persona nos considere importante para su vida, si las cosas no son así, la amistad no funciona, el noviazgo/matrimonio termina y es donde comienzan los problemas; si nosotros somos la parte que consideramos importante al otro, sufriremos con esa ruptura, y si la otra persona no sufre entonces no hay posibilidad de una reconciliación.
Así que, decide bien a quien vuelves importante para tu vida, podrás tener muchos conocidos, pero sólo pocos pueden ser tus amigos, y de ellos unos cuantos deben ser importantes; al final, los desconocidos no existen, simplemente son personas que nos rehúsamos a conocer y que de alguna manera, juzgamos sin pensarlo, sin saber que alguna de ellas puede ser aquella que estamos buscando.
Dew!


0 comentarios:
Publicar un comentario